martes, 15 de abril de 2014

SEVILLA SALOMÓNICA (15: …EN LAS PUERTAS DORADAS DE LA NUEVA JERUSALÉN)

Se cuenta que el emperador Constantino llevó a Roma columnas torsas procedentes del Templo jerosolimitano, que se conservaron en la primitiva basílica de San Pedro.1 Recordemos que su madre, santa Elena, fue quien realizó la invención de la cruz de Cristo y quien otorgó la cruz de las cinco cruces al Santo Sepulcro, conformando la que hoy conocemos como Cruz de Jerusalén.2

Dada la creencia de la época de que las columnas del Templo de Salomón eran torsas, de fuste helicoidal, se propagó su uso, alcanzando su mayor grandeza con Bernini en el baldaquino vaticano, entendiendo la basílica central del Cristianismo como un nuevo Templo de Salomón.

A partir de 1630, la columna torsa que significa ascensión, cubierta a menudo de hojarasca que trepa por el fuste, empieza a ponerse de moda en España. En Sevilla proliferaron las inspiraciones en el baldaquino, frutos del ambiente salomónico imperante. La ciudad cubrió las carencias económicas y sociales, cada vez más acentuadas a medida que avanzaba el siglo XVII, con espiritualidad y ornamentación barroca, y las columnas salomónicas inundaron los retablos y los sagrarios, extendiendo su influencia hasta América. Sobreponiéndose a la ruina, el arte sublimado de la ciudad creaba sus propias puertas doradas con salomónicas columnas torsas que querían ser de oro.

En 1658, el cordobés Francisco Dionisio de Ribas innovó el estilo de su hermano mayor Felipe, introduciendo en Sevilla el colosalismo, en retablos como los de las capillas de la Concepción grande y de los Jácomes de la Catedral, el de la capilla de los Vizcaínos, ahora en el Sagrario, y el de los Terceros, por hablar solo de la capital. Otro hermano, Gaspar, se encargaba del dorado y el policromado.

Recreación del retablo efímero de
las fiestas de Santa María la Blanca
Sanz, María Jesús, ob.cit.
En 1665 se consagró el nuevo templo de Santa María la Blanca o de las Nieves, tras una importante reforma financiada por Justino de Neve. El lugar, que había sido sinagoga hasta el pogromo de 1391, era ya iglesia cristiana desde la intervención del cardenal Mendoza. Ahora, coincidiendo con el Breve papal, el templo se dedicó a la Inmaculada.

Para la fiesta se organizó y decoró la calle San José (que había sido la vía principal de la judería), con un retablo efímero frente a la iglesia, minuciosamente descrito por Juan Gómez de Blas en 1666: en el nicho del centro, una pintura de la Concepción de Murillo, con ángeles y nubes, en un marco de escultura con sus atributos, dorado y estofado, enmarcado con cuatro columnas salomónicas.3

Retablo mayor de la iglesia
de San Jorge, del Hospital
de la Santa Caridad
El antequerano Bernardo Simón de Pineda hizo el retablo de la Virgen de la Alegría en la Misericordia y otros pequeños retablos, como el de Santa Ana en la iglesia de Santa Cruz y el de San Onofre, dentro de la Casa Grande de San Francisco, para la Hermandad de las Benditas Ánimas. Pero su obra maestra fue el teatral retablo mayor de la Caridad en 1670, para el entierro de Cristo de Pedro Roldán flanqueado por un salomónico baldaquino exento.

En 1682 murió Juan Caramuel , monje cisterciense, filósofo, matemático y lingüista, que, partiendo de las fuentes de las Sagradas Escrituras, los tratados clásicos y modernos y la arquitectura medieval –y específicamente la de la Catedral sevillana a través del libro de Torre Farfán con motivo de la canonización de Fernando III–, creó un nuevo tratado, recopilando las reflexiones sobre el Templo de Salomón y la arquitectura clásica y reuniendo los elementos de la arquitectura divina, clásica, bárbara y cristiana. Sevilla lamentó la pérdida.4

Retablo mayor del convento de
Santa María de Jesús
Volvamos a la antigua judería. En el convento de Madre de Dios, donde hubiera una sinagoga en la manzana de casas que otorgó a las dominicas Isabel la Católica, el retablo de Francisco de Barahona, de 1684, enmarca a la Virgen del Rosario.

Y en la calle Águilas, en el convento de Santa María de Jesús, el poderoso retablo de Cristóbal de Guadix y Pedro Roldán, de 1690, aparece coronado por el nacimiento de la Virgen.5 El retablo de cuerpo único de Cristóbal de Guadix, con espacios divididos por columnas salomónicas, con rosas y capiteles de caulículos ascendentes, cierra el siglo. Lo vemos, en la parroquia de San Vicente o en la capilla del Calvario.6

Parémonos a recapitular la cantidad de templos cristianos con columnas torsas en la antigua judería: Santa Cruz y Madre de Dios, además de Santa María la Blanca. También el convento de agustinas de la Encarnación, en el antiguo hospital de Santa Marta, sobre casas que fueron hebreas y que pertenecieron después a aquel arcediano de Écija que precisamente había soliviantado a la población contra los judíos, vemos las columnas en el muro frontal del coro, con la adoración de los pastores. Después de todo, Salomón era judío.

La Puerta Dorada de Jerusalén, también llamada Puerta de la Misericordia y Puerta de la Vida Eterna, era la entrada más antigua a la ciudad con acceso directo al Templo de Salomón, hasta que Solimán el Magnífico la cerró y colocó un cementerio delante. La leyenda cuenta que, tras años de esterilidad, Gabriel anunció por separado a san Joaquín y a santa Ana el próximo nacimiento de María, y los esposos se encontraron y se abrazaron ante la Puerta Dorada, emblema de la puerta del Paraíso, asistidos por el ángel, como pintó Alejo Fernández. He aquí la Inmaculada Concepción de María. Luego, por esta puerta hizo Jesús su entrada en Jerusalén el Domingo de Ramos, viniendo de las aldeas de Betfagé y Betania, cercanas a Getsemaní.7 Jesús conocía el Templo, el segundo Templo de Salomón. En otra ocasión lo encontró lleno de ganado, de mercaderes judíos y gentiles y de cambistas de monedas, y a todos los expulsó.8

Puerta del Perdón de la
Catedral de Sevilla
En la cristianizada Puerta del Perdón de la Catedral sevillana, destaca el relieve de la expulsión de los mercaderes del Templo, que hubo que colocar en el siglo XVI para disuadir a los que abusaban de las gradas. En el relieve, de Miguel Perrín o de Miguel Florentín, dos medallones adornan la arcada del Templo junto a la puerta: ¿David y Salomón? ¿La Puerta Dorada?... Como columnas cristianas de la Puerta del Perdón, las dos columnas del Cristianismo: la columna de los judíos: san Pedro, y la de los gentiles: san Pablo. Sobre el relieve y bajo el cuerpo de campanas, el emblema del cabildo: la Giralda entre dos jarras de azucenas que simbolizan pureza. Y, tras el Patio de los Naranjos, para acceder a las naves catedralicias, la Puerta de la Concepción.

Paso de María Santísima
de la Concepción
Porque quizá la máxima expresión sevillana de las columnas se da cuando se convierten en Puerta Dorada de la Inmaculada; como en el retablo de las fiestas de Santa María la Blanca; como en la capilla sacramental de San Lorenzo; como en Santa María de Jesús para una Inmaculada de la Roldana; como en Castilleja de la Cuesta, donde hoy respalda a la Concepción coronada el retablo que Cristóbal de Guadix hiciera para el convento de Mínimas de la calle Sierpes; como en esa reliquia seráfica que es la capilla de San Onofre; o como en San Antonio Abad, donde el altar salomónico del Nazareno se convierte en Semana Santa en dosel de la Concepción, en presencia de la Cruz de Jerusalén.



1. Rosenau. H, Vision of the Temple
2. Vorágine, Santiago de la. La leyenda dorada. Constantino, tras bautizarse como cristiano, envió a su madre, santa Elena, a Jerusalén, en busca de la cruz de Cristo. En el Calvario, tras derribar un templo a Venus, aparecieron tres cruces y, para descubrir la verdadera, las colocaron una a una sobre un cadáver, que resucitó con la de Jesús. Así nació el culto a la Vera Cruz. El hallazgo se conmemoraba antiguamente como la fiesta de la Invención de la Cruz (de invenire, hallar). En el lugar se construyó la basílica del Santo Sepulcro. Santa Elena murió rogando que los cristianos conmemoraran el día del hallazgo, 3 de mayo.
3. Fiestas que celebró la Iglesia Parrochial de Santa María la Blanca, capilla de la Santa Iglesia Metropolitana y Patriarchal de Sevilla: En obsequio del Nuevo Breve concedido por N. Santíssimo Padre Alejandro VII. A favor del Puríssimo Mysterio de la Concepción sin Culpa Original de María Santísima Nuestra Señora, en el Primero Instante physico de su Ser. Con la circunstancia de averse fabricado su nuevo templo para esta fiesta. Dedícase a la Augusta Blanquísima Señora por el postrado afecto de un esclavo de su Purísima Concepción, impreso por Gómez de Blas, Juan, y citado por Sanz, María Jesús, en Fiestas sevillanas de la Inmaculada Concepción en el siglo XVII.
4. Pena Buján, Carlos La Architectura civil recta y oblicua de Juan Caramuel de Lobkowitz en el contexto de la Teoría de la Arquitectura del siglo XVII
5. VV.AA. Sevilla oculta
6. Herrera García, Francisco J. El arquitecto de retablos Cristóbal de Guadix: adiciones y comentarios a su producción. Falcón Márquez, Teodoro. Una arquitectura para el culto. Sevilla penitente, tomo 1
7. Evangelio de san Lucas 19
8. Evangelio de san Mateo 2, 12-17; Evangelio de san Marcos 11, 15-18; Evangelio de san Lucas 19, 45; Evangelio de san Juan 2, 13-25