jueves, 18 de diciembre de 2014

SEVILLA Y LAS CRUCES DE CALATRAVA (28: EL DEVENIR DE LA CABALLERÍA JUNTO AL ROSARIO)

Frente a todo concepto anterior de caballería estrictamente militar, el concepto de lo caballeresco nace en la Edad Media, más allá de la función de las armas, inspirado desde la Iglesia y elevando a la nobleza a la altura del ideal cristiano. El caballero, que recibe el espaldarazo en un rito de iniciacióun bendecido por la Iglesia, tiene una función sagrada: ser valiente, leal y cortés, ayudar a su señor y proteger a los indefensos.1

En el contexto de las Cruzadas se crearon órdenes militares, sociedades de caballeros cristianos para la defensa de los Santos Lugares. La primera fue la Orden de los Pobres Conmilitones (caballeros, compañeros en la batalla) de Cristo y del Templo de Salomón, llamados por ello templarios. Luego se militarizaron las órdenes de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén y del Santo Sepulcro. En España, donde la tarea política de Reconquista fue homologada como cruzada –la única cruzada que estaba funcionando bien– se generaron las órdenes propiamente españolas: Calatrava, Santiago, Alcántara y, más tarde, Montesa.2

Ya sabemos que la cruz de Calatrava entró en la orden de los dominicos por vía familiar, sobre todo por su madre, Juana Garcés de Aza.3

Virgen entregando el Rosario
a Santo Domingo.

Óleo sobre lienzo de
Bartolomé Esteban Murillo.
Palacio Arzobispal
www.artehistoria.com
Y sabemos también que la devoción al rosario fue promovida por santo Domingo de Guzmán, que declaraba que, estando en Bolonia, la Virgen se le apareció sosteniendo un rosario en su mano, enseñándole a rezarlo y exhortándolo a predicarlo. En la catedral boloñesa se rezó el primer rosario de la Historia.4

La literatura posterior a santo Domingo ha atribuido una idea caballeresca y guerrera al santo, como en el poema de Alonso de Ledesma: “Vos Domingo en esta guerra / soys un valiente soldado, / y también disciplinado / como le tuvo la tierra / el valor que en vos se encierra / vuestros hechos le dirán, / pues Christo gran capitán / conociendo tal espada / os hizo su camarada / y os tuvo por su Guzmán”. La idea de un santo Domingo guerrero, prototipo del “guzmán”, el good man, el hombre bueno, perduró mucho tiempo. El buen hombre (en calidad y en caridad) y el caballero venían a ser lo mismo.5

La vinculación de la caballería con la Virgen del Rosario es cierta y necesaria desde un primer momento. Era la misma Virgen de las Victorias, que ya había ayudado a Simón de Monfort, a Alano de Lanvallay y al bretón Otero contra los cátaros, en una cruzada de cristianos contra cristianos en la que tanto se implicó Domingo de Guzmán.6 Si Jesucristo era el Rey de la Justicia, María era la Reina de la Misericordia, la única que podría prevalecer sobre la rígida justicia, por su seducción femenina y maternal. El manto de la Virgen era el símbolo de esa misericordia protectora, especialmente necesaria en la batalla. Los dominicos pugnaron con los cistercienses por la primera visión de la Virgen acogiendo bajo su manto a los propios monjes.7

En Sevilla, tras la conquista, se fundó una cofradía caballeresca, con la advocación de San Hermenegildo, para el entrenamiento militar y ecuestre de cara al combate. Pero la caballería española, que había encontrado en la Reconquista su cauce para ejercitar a un tiempo la tarea militar y la vocación religiosa, había cumplido ya su fin, una vez ganado para los reinos ibéricos y para la Cristiandad todo el territorio peninsular, por lo que, desde la Edad Moderna, las órdenes militares, controladas por los reyes, quedaron como corporaciones nobiliarias, como instrumentos honoríficos de los monarcas, aunque sin perder, en algunos casos sinceramente, en otros solo formalmente, sus principios religiosos. La sevillana hermandad de San Hermenegildo decayó y desapareció, si bien luego Felipe II y Felipe III, queriendo mantener el espíritu, apoyaron una nueva institución.8

El triunfo en la batalla de Lepanto, en 1571, supuso un impulso enorme a la devoción a la Virgen del Rosario, al atribuírsele su intervención victoriosa.9 

La batalla de Lepanto, de Lucas Valdés
Parroquia de Santa María Magdalena
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Precisamente, en Lepanto tuvo un papel destacado la Orden de Malta. Hay que recordar que la hoy llamada Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta, más conocida como Orden de Malta, fue en un principio la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, fundada en el siglo XI por caballeros amalfitanos, que, tras la retirada definitiva de Tierra Santa con la pérdida de San Juan de Acre en 1291 y la posterior retirada de Rodas, obtuvo en 1530 la isla de Malta por concesión del emperador Carlos V, con permiso del papa Clemente VII. Y hay que recordar también que en el compás sevillano de esta orden, llamado de San Juan de Acre, existió una hermandad de Nuestra Señora del Rosario.10

Puerta del Príncipe, de la Plaza de Toros
de la Real Maestranza
En el convento dominico de Regina Angelorum, uno de los más ricos de Sevilla, en el mismo centro urbano, se fundó en 1589 una cofradía de maestrantes, que se pusieron bajo la protección de la Virgen del Rosario, y que enriquecieron el convento con el altar que a Ella dedicaron como su patrona y señora. La imagen fue realizada por Cristóbal Ramos, Dionisio de Ribas hizo el retablo y Pedro Roldán diseñó la reja original, ejemplo de rejería sevillana, que hoy realza la puerta del Príncipe del coso taurino de la Maestranza.11

Una vez resuelta la controversia inmaculista, en la que fue protagonista el convento de Regina, la devoción a la Concepción Inmaculada de María, iniciada por los franciscanos y los jesuitas, y la devoción al Rosario, iniciada por los dominicos, marcharon juntas. En 1652, las órdenes de caballería añadieron a sus obligaciones la de defender el misterio de la Inmaculada Concepción.12

Retablo mayor de la Virgen
del Rosario en la capilla
de la Maestranza
En 1670, reinando Carlos II, se fundó el Real Cuerpo de Maestranza de Caballería de Sevilla. El modelo fue imitado en otras ciudades de España, fundándose todas a partir de la segunda mitad del siglo XVII. Después de todo seguía siendo necesario el arte de la jineta en el ejército. Desde el principio, la Maestranza organizó funciones públicas en las principales plazas de Sevilla: fiestas de toros y cañas, alcancías, manejos y picaderos, aprovechando cualquier motivo, como estancias reales, efemérides o, por supuesto, fiestas religiosas.13 

Escudo de Burguillos
www.commons.wikipedia.org
Entre los fundadores de la Maestranza estuvieron Luis Federighi, caballero de Calatrava, que encargó a Valdés Leal los cuadros que ahora están en la Quinta Angustia,14 y García de Quirós, tercer hijo de Juan Manuel Bernaldo de Quirós. Los Bernaldo de Quirós aparecen como caballeros de Calatrava y señores de Burguillos. Juan Manuel dejó mandas piadosas y una imagen de San José a la iglesia de Burguillos para que realizaran una función anual en favor de otro hijo suyo, Melchor.15 En relación con la familia, el escudo de Burguillos trae la Cruz de Calatrava vacía, de plata, en campo de azur.16

La Maestranza prestó apoyo moral y material a la causa borbónica de Felipe V en la Guerra de Sucesión. La estancia de este rey en Sevilla, entre 1729 y 1733, fue un periodo brillante para la institución, a la que el monarca otorgó, en agradecimiento, el título de Real entre otros privilegios. El hermano mayor de la Real Maestranza sería uno de los hijos del rey, hasta que, a partir de Fernando VII, lo sería el propio rey. Hoy sigue siendo así. En los siglos XVIII y XIX, la Maestranza cultivó la cría caballar, siendo pionera en el deporte hípico en Sevilla.17

Foto de la plaza de la Encarnación
en la que se ve la portada del convento
de Regina Angelorum

En 1905 fue demolida la capilla de Regina Angelorum, con un argumento basado en necesidades urbanísticas. La Maestranza rescató todo lo que pudo de lo que había aportado: imagen, retablo, yeserías, zócalo y otros elementos, que sirvieron de base a la nueva capilla del paseo de Cristóbal Colón, edificada entre 1927 y 1930, obra de Aníbal González, en estilo regionalista andaluz. La capilla, junto a la casa de la institución y a la mundialmente famosa Plaza de Toros, fue inaugurada en 1956.

Sede de la Real Maestranza de Caballeria.
A la izquierda, la capilla
El título II de las Ordenanzas de la Real Maestranza de Caballería, titulado “Del patrocinio y obligación a la Virgen del Rosario”, expresa lo importante de “cuidar del adorno y decencia en el culto de Nuestra Patrona”.18

Y en la cúpula, encima del retablo, una leyenda expresa el título más querido de la Señora, como un homenaje al convento dominico: “REGINA ANGELORVM”.



1. Llull, Ramon. Libro del Orden de Caballería. Hernández Lázaro, José Fermín. Órdenes militares, divisas y linajes de La Rioja. Historia de La Rioja. Edad Moderna – Edad Contemporánea. Se recomienda leer los anteriores capítulos de esta serie, y especialmente el 11, Los últimos caballeros, los primeros mecenas, y el 12, San Jorge, la caballería y la primavera.
2. Ayala Martínez, Carlos de. Las órdenes militares en la Edad Media
3. Vara, Carlos. Las Navas de Tolosa. Sopena, Vicente. Compendio de memorias históricas de la Beata Juana de Aza. Se recomienda leer el capítulo 5 de esta serie, titulado …Y para la cruz blanca y negra de los perros del Señor.
4. Blanco, Paco. Cinco santos en la familia (www.ealiceocastilla-1957.org). Santo Domingo de Guzmán (www.dominicos.org). Tambuién respecto a este punto es recomendable releer el capítulo 5 de esta serie, titulado …Y para la cruz blanca y negra de los perros del Señor.
5. Ledesma, Alonso de: Conceptos espirituales y morales.
6. Grignon de Montfort, san Luis María. El Secreto admirable del Santísimo Rosario: Para convertirse y salvarse. También Ferraz, María. Victorias con el rezo del Rosario (www.religionlavozlibre.blogspot.com.es)
7. Trens, M. María: Iconografía de la Virgen en el Arte español, citado por Reder Gadow, Marion, en La advocación mariana rosariera: la Virgen del Santísimo Rosario.
9. Al respecto de la batalla de Lepanto y la Virgen del Rosario, se recomienda leer los capítulos de esta serie números 16, Administrando la justicia de Dios y la devoción a su Madre, y 23, El alma del Rosario, el emblema del predicador y la encomienda del Bautista.
10. Sobre la Orden de Malta, se recomienda leer la serie de este blog titulada Sevilla y las ocho beatitudes de san Juan.
11. Martín Pruna, Julio y Sánchez Mendía, Lorena. El desaparecido convento de Regina Angelorum (www.elpasadodesevilla.blogspot.com.es).
12. Sobre los aspectos relacionados con la controversia inmaculista de la que fue protagonista el convento de Regina, se recomienda leer los capítulos 12 al 15 de la serie de este blog Sevilla salomónica.
13. Ibíd. 6
14. Gestoso y Pérez, José. Biografía del pintor sevillano Juan de Valdés Leal.
15. Cartaya Baños, Juan. “Noble es bien aderezado”: los inventarios de los bienes de los fundadores de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
16. Antequera Luengo, Juan José. Heráldica oficial de la provincia de Sevilla y Principios de transmisibilidad en las heráldicas oficiales de Sevilla
17. Ibíd. 6
18. Ibíd. 6