martes, 26 de agosto de 2014

SEVILLA Y LAS CRUCES DE CALATRAVA (12: SAN JORGE, LA CABALLERÍA Y LA PRIMAVERA)

Cuando, en 1481, el Tribunal del Santo Oficio que habían montado en 1478 los Reyes Católicos se instaló en el castillo de San Jorge, la Cruz de Calatrava blanca y negra de los dominicos se enseñoreó del antiguo baluarte de caballeros catalanes que habían traído a Sevilla la devoción al mártir de Capadocia, el mártir que fue visto por la Historia como un hombre victorioso sobre un dragón.

San Jorge
Ayuntamiento de Lérida
Jaume Ferrer (siglo XV)
www.historiesdeviatger.blogspot.com
Jorge de Capadocia fue un soldado romano que, por no querer abjurar de su fe cristiana, fue torturado largamente por Diocleciano y muerto, según se cree, el 23 de abril de 303. Su cuerpo yace en la ciudad israelita de Lod. Pero, más allá de su dudosa historia, está su leyenda, en la que tras matar al dragón, entrega a la princesa la rosa roja que brota del cuerpo sin vida del monstruo. Finalmente, de esta fábula vienen los cuentos de hadas y princesas rescatadas.1

San Jorge es el icono de la lucha heroica contra el enemigo primordial, relacionada con los mitos solares del Mediterráneo oriental, y que por extensión representa la victoria sobre el enemigo de Cristo. Por ello, tras la conquista de Jerusalén en 1099, san Jorge se convirtió en el mítico miles Christi, soldado de Cristo y caballero de la Madre de Dios, patrón y protector de cruzados, caballeros y soldados. El Temple, que tenía el día de su santo protector como de precepto, fue el más eficaz difusor de su devoción en Occidente. En España, el mito enlazó fácilmente con la Reconquista y con el milagro de la batalla de Alcoraz en tierra aragonesa, equivalente a la de Clavijo en Castilla, con supuesta presencia de Santiago.2

Batalla del Puig
Marzal de Sas (siglo XV)
Se aprecia a san Jorge junto a Jaime I.
En este caso, el mal es el enemigo infiel
www.derechoaragones.es
La simbología georgiana es rica. San Jorge es también la humanización del arcángel san Miguel, pero, precisamente por ser humano, como paso previo al de atacar y vencer al dragón del mal y el pecado, debe controlar sus deseos exaltados, sus propias pasiones, su propio instinto animal, su propio caballo…, pero eso no es posible sin una larga técnica de aprendizaje. Sobre su caballo blanco, san Jorge representa la inocencia recuperada por la penitencia, de igual modo que la albedo sucede a la nigredo en el universo alquímico; pero tiene también el carácter de la rubedo, del caballero dominador sublimado por la sangre del sacrificio, acreedor, tras la obra de su vida, al oro de la gloria.3

Por otra parte (¿o es por la misma?), san Jorge es una evocación de la primavera, de las flores que surgen de la tierra sin permitir que lo agrio estropee su frescura, de la vida que surge de la muerte, en definitiva. Etimológicamente, Jorge significa labrador, agricultor, campesino. Hay que recordar las Geórgicas de Virgilio, un canto a la fertilidad, a la fecundidad, a la floración, a la belleza de los campos en abril, que incluye como colofón, tras el tratado de las abejas, la fábula de Orfeo. En ella, este joven músico, en un ataque de celos, elimina el colmenar de su hermano Aristeo y luego rescata a Eurídice de los infiernos, aunque con final tráfico para la pareja de enamorados. Luego, un nuevo enjambre de abejas surge de las entrañas de los bueyes sacrificados.4 Con Dante volvería a aparecer Virgilio ¡acompañando al autor al infierno!5

Orfeo en los infiernos (óleo sobre cobre)
Jan Brueghel el Viejo
Pitti Galería Palatina, Florencia
Ya tenemos aquí la regeneración a partir del caos, la resurrección; ya está aquí la primavera. La simbología encaja perfectamente en Sevilla, porque ¿hay alguna ciudad en el mundo que interprete mejor que Sevilla esta explosión de vida que sucede a la muerte, al pecado, al invierno –al infierno–, a la madrugada…?

No tendría sentido enumerar aquí la cantidad de profesiones, organizaciones, ciudades y aun países que tienen a san Jorge como patrón. Baste citar que en la Edad Media pasó a ser patrón de la corona de Aragón –su día es el día de Aragón– y del condado de Barcelona, y que la fiesta barcelonesa del libro y la rosa y hasta las fiestas de moros y cristianos de Alcoy se celebran en su honor. Pero resulta que es también patrón de Aldea del Rey, donde está el sacro convento castillo de Calatrava.

Estábamos en el castillo de Triana. El enclave siempre fue estratégico, como entrada a Sevilla desde el oeste, en la curva del río y en su margen derecha, frente a la ciudad. Ya hubo allí una fortificación para la defensa de la visigoda Spalis (o Spali), que sirvió a Hermenegildo, junto con la de Osset (en la actual San Juan de Aznalfarache), para defenderse de su padre, el arriano Leovigildo.6

Ruinas del castillo de San Jorge
Entrada a la capilla
El rey almohade Abu Jacub Yusuf, en 1171, hizo que la fortaleza trianera, llamada de Gabir, sirviera para canalizar a la ciudad el agua del Guadalquivir, y construyó el puente de barcas, fijado con cadenas al castillo. El 3 de mayo de 1248, Ramón de Bonifaz rompió el puente y las cadenas, cortando el suministro de alimentos a la ciudad desde el Aljarafe y el reino de Niebla, y cortando decisivamente el ánimo defensivo de los almohades de Axataf.7 Tras la conquista, Fernando entregó el castillo a la Orden Militar de San Jorge de Alfama, que había ayudado en la empresa, y la capilla del castillo fue la primera parroquia de Triana.8
Muros del primitivo castillo de Sant Jordi d'Alfama
Folleto oficial del ayuntamiento de Ametlla de Mar
www.ametllamar.cat

La Orden –que en rigor debemos llamar de Sant Jordi d’Alfama– había sido fundada en 1201 por Pedro II de Aragón, tras la conquista de Tortosa por Ramón Berenguer IV y para proteger de la piratería las tierras y la costa. El rey dio el cercano desierto de Alfama y otros bienes al templario Joan d'Almenara, que actuó como limosnero y administrador real para la construcción del castillo.9 La fortaleza, primera casa de la orden, fue levantada por los templarios y encomendada al patrón, en acción de agradecimiento.10 La orden fue fiel a su rey Pedro II en la defensa de los cátaros. La derrota de Muret en 1212, en la que murió Pedro, afectó a la orden, que además en el mismo año combatía en Las Navas de Tolosa. Vino la decadencia. En Sevilla, los freires abandonaron el castillo trianero en 1280.11

En 1319, para heredar los bienes de la Orden del Temple, suspendida en 1312, se erigió en el reino de Valencia, integrado en la corona de Aragón, la Orden de Santa María de Montesa, que tuvo la sede en el castillo otrora templario de Montesa, en Valencia, que se supeditó a la tutela de la Orden de Calatrava, y que tuvo como emblema una cruz flordelisada negra. Sevilla ya había tenido relación con Montesa, porque en 1380 vino un noble que pasó a la Historia como Per de Tous y que traía una imagen mariana, con una leyenda que declaraba su procedencia sevillana, y que fue hallada, según nos dijo, en una hiniesta. Es altamente probable –ya que no probado– que fuera hijo de Pedro (Pere) de Thous (o Tous), maestre de Montesa de 1327 a 1374 y, al ser el maestre un monje, Per habría sido hijo ilegítimo y habría hecho bien en buscarse otros horizontes.12

Martín I el Humano pensó unir San Jorge con Montesa y el papa Benedicto XIII dio su aprobación. Montesa absorbió San Jorge en 1400.13

El castillo de Alfama, cerca de Tortosa, fue destruido en 1650. Hoy, junto a las calas y los acantilados de L’Ametlla de Mar, está el nuevo castillo reconstruido de Sant Jordi d’Alfama.14

A propósito, también en Lisboa hay un barrio de Alfama y también allí hay un castillo de San Jorge, llamado así en homenaje a Martim Moniz, hermano de armas del maestre del Temple Gualdim Pais.15

Maqueta del castillo de San Jorge, dentro del
espacio cultural de las ruinas del castillo
Pero no nos dispersemos con tantos castillos y centrémonos en el de San Jorge de Triana, que, dos siglos después, fue entregado a la Inquisición sevillana. El tema es tan interesante que requerirá más entradas.



1. Vorágine, Jacobo de la. La leyenda dorada
2. G. Atienza, Juan. El legado templario
3. Cirlot, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos. xxx Chevalier, Jean. Diccionario de los símbolos. Diel, Paul. Le Symbolisme dans la mytologie grecque
4. Virgilio Marón, Publio. Geórgicas
5. Alighieri, Danto. La Divina Comedia
6. Rivera, Juan Francisco. SanHermenegildo (www.santopedia.com). Flórez, H. y otros. España sagrada
7. Ortiz de Zúñiga, Diego. Annales eclesiásticos y seculares de la M.N.,M.L Y M.H. ciudad de Sevilla…
8. Pérez Cano, María Teresa. Patrimonio y Ciudad. El sistema de los conventos de clausura en el Centro Histórico de Sevilla
9. Rodríguez Campomanes, Pedro. Dissertaciones histórica del orden y caballería de los Templarios. Sainz de la Maza Lasall, Regina. La Orden de San Jorge de Alfama. Aproximación a su historia. Ruta arqueológica. Castell medieval de Sant Jordi d’Alfama. (folleto oficial del ayuntamiento de L’Ametlla de Mar)
10. Calvet, Jordi. Un Castell vora la mar
11. Ibíd. 8
12. Se recomienda la lectura del capítulo 9 de la serie La casa de la Pajería y sus circunstancias, de este blog, titulado Aristocracia y decadencia
13. Robres, Fernando Andrés. Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama (www.moderna1.ih.csic.es)
14. Ruta arqueológica. Castell medieval de Sant Jordi d’Alfama. (folleto oficial del ayuntamiento de L’Ametlla de Mar)
15. Una alfama, como una aljama, es un barrio de una minoría étnica, generalmente judía. Es sabido que los templarios estuvieron siempre cerca de los judíos.