viernes, 9 de enero de 2015

SEVILLA Y LAS CRUCES DE CALATRAVA (30: ROSARIO DE REGLA)

En la explosión rosariana de finales del siglo XVII, hubo una hermandad de retablo dedicada a la agustina Virgen de Regla.1 Hablar del rosario es hablar de santo Domingo de Guzmán y, por tanto, de la Cruz de Calatrava de la Orden de Predicadores. Y en el capítulo presente veremos algo de la relación entre esta orden y la de los agustinos.

Los agustinos también versaron sobre el rosario. En 1588, el agustino Baltasar de Salas publicó el Devocionario y contemplaciones sobre los quinze misterios del rosario de nuestra Señora, autoriçado con exemplos de la Sagrada Escritura, en cuarto lugar entre las obras escritas en castellano sobre el rosario, tras el Coloquio provechoso de la Santa Cofradía del Rosario, del dominico sevillano Francisco Mexía.2 Finalmente, con la Virgen de Regla, los agustinos promovieron en Sevilla la práctica rosariana.

San Agustín
León Boy. Grabado

La Virgen de Regla es la Virgen de la Regla de San Agustín. El africano san Agustín (354-430), obispo de Hipona, padre y doctor de la Iglesia, redactó en tres etapas su regla, la más antigua de Occidente, para organizar las horas canónicas, las obligaciones de los monjes, la moral y otros aspectos de la vida comunitaria en el monasterio de Tagaste, su ciudad natal, en la actual Argelia. Como filósofo, incorporó a su pensamiento la metafísica de Platón, la idea de la regeneración gestada en el espíritu, del origen divino de todo a través de la “luz del espíritu”, de la conexión de lo humano con una divinidad que lo diviniza. Entendió la obra de Dios como una obra de transmutación, hasta el punto de dedicar el libro III de su De Genesi ad litteram a La transmutación de los elementos y los cinco sentidos corporales. Cristianizó el idealismo platónico, inspirador de una alquimia mística, cuyo oro filosofal no es material.3 Después, el dominico santo Tomás de Aquino cristianizaría la pragmática filosofía de la naturaleza de Aristóteles.4

Interior de la iglesia del monasterio de Uclés (Cuenca)
con la cruz flordelisada y la de Santiago
La regla agustiniana fue adoptada en España por la Orden de Santiago, antes de serlo por la Orden de Predicadores y antes incluso de la constitución de la Orden de San Agustín. Se da el año de 1169 como el de la fundación de la Orden de Santiago, porque fue entonces cuando se organizaron los fratres de Cáceres, dirigidos por Pedro Fernández de Fuentencalada –con el que estaba emparentado santo Domingo de Guzmán– con la misión de defender a los peregrinos y guardar las fronteras, adoptando como emblema la cruz flordelisada roja.5 Para el socorro de los peregrinos existía ya el convento de Loio, de ermitaños de San Agustín, fundado a ejemplo de los de la Orden de Calatrava. En 1171 se concertó el hermanamiento de la orden de Cáceres con el arzobispado de Santiago, y en 1175 se llevó a efecto la constitución religiosa de la Orden de Santiago, siendo elegida como sede la plaza de Uclés, en Cuenca. En 1180 se le incorporaron caballeros del hospital de San Marcos, de León. Santiago, a diferencia de Calatrava, adoptó la regla de San Agustín, que ofrecía dos diferencias respecto a la de San Benito: una, que en lugar de proponer trabajo, además de la oración, proponía mendicidad, aunque los caballeros, en realidad no necesitaban mendigar; otra, que permitía a los caballeros casarse. Así, en pocos años, la Orden de Santiago se convirtió en la primera de los reinos peninsulares en número de miembros.6

En cuanto a los dominicos, fue hacia 1215 cuando los primeros dieciséis frailes, con santo Domingo de Guzmán a la cabeza, adoptaron la regla de san Agustín. Santo Domingo visitó Roma por tercera vez llevando consigo la regla agustiniana y un primer proyecto de constituciones para su orden, y la Orden de Frailes Predicadores fue aprobada por Honorio III en 1216.7

Regla de San Agustín
www.todocoleccion.net
Por otro lado, la Ordo Fratum Sancti Augustini, la Orden de San Agustín, se fundó con carácter mendicante en 1244, ante la conveniencia de unificar diversas comunidades de eremitas italianos que seguían la regla de San Agustín, del siglo IV. En 1256 se produciría una refundación, con incorporaciones de nuevos grupos, en lo que hoy es la basílica romana de Santa María del “Popolo”. Desde entonces, la advocación de la “Virgen del Pueblo” fue fundamental en la orden.8

En León ya estaba en marcha desde la primera mitad del siglo XIII, aunque se impulsó definitivamente en 1255, la obra de la Catedral (la Pulchra leonina), dedicada a Santa María de Regla, la advocación de referencia de la regla agustiniana. Al lado de la Catedral estaban precisamente los frailes de Santa María de Regla, que pasarían luego a canónigos regulares, como los de muchos monasterios que adoptaron la regla.9

La relación de los agustinos con los dominicos no siempre fue armónica. Los dominicos eran muy exclusivos, en cuanto al rosario y al título mariano correspondiente,10 pero también en cuanto al hábito. De hecho, durante el pontificado del dominico Benedicto XI (1303-1304), hubo un conflicto porque los agustinos llevaban hábito blanco en honor de la Virgen de Gracia y los dominicos, que también usaban el blanco, pretendían la exclusividad. Pero el papa murió y no se volvió a hablar del tema. Según una leyenda recogida por el agustino Jerónimo Roldán, en su Crónica de la orden de San Agustín (1569), la Virgen de Gracia actuó para evitar que prohibiera el hábito blanco a los agustinos. Por eso, la Virgen de Gracia, claramente vinculada al episodio de la Visitación, fue también devoción predilecta de los agustinos. Y fue así en Sevilla, en el convento casa grande de San Agustín, donde existió la hermandad del Santísimo Crucifijo de San Agustín y Nuestra Señora de Gracia. El Cristo de San Agustín fue durante siglos la principal devoción del pueblo sevillano.11 En cuanto al hábito agustino, es hoy negro, con gran capucha (capilla) y cinturón de cuero igualmente negro. Únicamente en países tropicales se permite el hábito blanco.12

Imagen de la Virgen de
Regla de Chipiona
sin su vestimenta oficial
www.chipionacronista.blogspot.com.es
En Chipiona, en el siglo XIV, un canónigo de León descubrió una imagen de una Virgen Negra, “la de mayor antigüedad de España”, que según la tradición procedía del oratorio de san Agustín, y que, tras la muerte de este en el asedio de Genserico a Hipona, fue traída por el discípulo Cipriano, siguiendo la voluntad del santo.13 ¿Había ya culto a Nuestra Señora de Regla en el lugar? Hay quien apunta la posible existencia, en los mapas del monacato visigótico, de un monasterio de Santa María de Regla en la desembocadura del Guadalquivir.14 ¿Sería uno de los eremitorios autónomos que habían adoptado la regla agustiniana y que luego se incorporaron a la Orden de San Agustín? En todo caso, Pedro Ponce de León, señor de Chipiona, entregó el lugar a unos canónigos regulares agustinos procedentes de León, encomendándoles el cuidado de la imagen aparecida, nombrada como la Virgen Líbica (de Libia) y la bella Africana.15 En 1399 se fundó el monasterio.16

Detalle de los respiraderos del
paso de María Santísima de Regla,
con hornacina dedicada
a la de Chipiona

A finales del siglo XVI había en el monasterio de Regla, además de la imagen africana, una Virgen blanca, que los agustinos trasladaron a Sevilla, a su convento de San Acasio, terminado de construir en 1660.17 Los agustinos concedieron el patronato de una de sus capillas a Pedro de Agustín Valenzuela, para que la dedicara a esta nueva imagen de Nuestra Señora de Regla. ¿Tendrían estos hechos relación con la fundación de la hermandad de los Panaderos,f en el tránsito del XVI al XVII?18 ¿La conexión con León, con el Camino de Santiago y con la propia Orden de Santiago habría sido el fundamento de la Cruz de Santiago que llevamos los nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento, María Santísima de Regla y San Andrés Apóstol, los cofrades de Los Panaderos, en el antifaz?

Imagen de la Virgen de Regla
de la calle Sierpes
Montoto, Santiago, ob.cit.

Entre las hermandades de retablo de la “explosión rosariana”, estuvo la de Nuestra Señora de Regla y Santísima Cruz, muy modesta y de origen callejero,19 fundada a principios del XVII por vecinos del lugar, al parecer relacionados con el convento agustino de Chipiona, que daba culto a una (tercera) imagen de la Virgen de Regla en un pequeño retablo “en una casa de la calle de las Sierpes, frontera al llamado sitio de la Cerrajería”,20 o bien, desde otro ángulo, “en una de las esquinas de la Cerrajería, frontera a la calle de las Sierpes”.21 Se trata, muy probablemente, de la plaza (o plazuela) de la Cerrajería, en lo que hoy es la desembocadura de Rioja en Sierpes, “un sitio y no muy ancho que se halla á la mediación de la calle de las Sierpes”.22 La ubicación del retablo estaría sin duda relacionada con la cercanía del convento agustino de San Acasio, en el actual Círculo de Labradores, porque entre este convento y la plazuela de la Cerrajería estaba únicamente el convento de las mínimas de la Virgen de Consolación, cuya iglesia, con el tiempo sería el cine Lloréns, hoy salón de juegos.

La Cofradía del Gran Poder por la Cerrajería
Gonzalo Bilbao. Grisalla sobre cartón
www.twadl.com
Ilustración de La calle de las Sierpes de Luis Montoto.
Parece adivinarse el retablo de la Virgen de Regla
en la esquina que se vislumbra tras el paso del Señor
En Sevilla, la devoción al rosario y la devoción a la cruz fueron convergentes, registrándose fusiones de hermandades de ambos institutos.23 En nuestro caso, la hermandad del retablo, que mantenía contacto con diversos rosarios públicos de la feligresía, daba también culto a una cruz de madera. A finales del siglo XVII adquirió auge, y en 1692 encargó a Sebastián Conde una imponente cruz de hierro que fue llamada la cruz de las Sierpes “`por cuatro sierpes de hierro que forman los pescantes para colgar los faroles”24 y que hoy, en la plaza de Santa Cruz es conocida como la Cruz de la Cerrajería, después de haber dejado para la ciudad el nombre de la calle de las Sierpes.

La devoción a la agustina Virgen de Regla se extendió por Sevilla. En 1718, en el convento casa grande de San Agustín, extramuros de la puerta de Carmona, fray Francisco de Espinosa entronizó una Virgen de Regla en su capilla de San Gregorio y las Vírgenes.25 También fue una época de crecimiento de la devoción al rosario, Cuando menudearon las congregaciones rosarianas de mujeres, vendrían, en entornos agustinos, la de San Acasio y la de Nuestra Señora del Pópulo.26

Esquina de la calle Sierpes con la calle Rioja
Pero en la segunda mitad del siglo XVIII la devoción callejera al rosario decayó, y la hermandad del retablo de Santa María de Regla pidió autorización a las mínimas para instalarse en la iglesia del convento de Nuestra Señora de Consolación, “frontera al primitivo retablo”. En la espera, celebraba los cultos en San Miguel. En 1753 se instaló en el convento. En 1763 organizó allí funciones dentro de las fiestas del patronato de la Inmaculada Concepción.27 En estos años, la hermandad repartía sesenta libras de carne para los “pobres vergonzantes” el día de la Invención de la Cruz. En 1764 se agregó a la hermandad una congregación de Nuestra Señora del Rosario, pero luego ambas decayeron.

Al desaparecer el convento de las mínimas de Consolación en 1869, la imagen de la Virgen de Regla fue al convento de la misma orden de Nuestra Señora de la Salud, en Triana. La hermandad de Nuestra Señora de Regla y Santísima Cruz, arruinada, no pudo rescatar la cruz de la Cerrajería, que pasó a ser propiedad municipal.28 La historia se cierra en 1971, cuando la imagen de la Virgen que tenían las mínimas en Triana fue cedida a las carmelitas descalzas del Cerro de los Ángeles, en Madrid.

Pero no hay que olvidarse de la cruz de la Cerrajería. En el próximo capítulo comentaré mis observaciones y reflexiones sobre la agustina, platónica, idealista, alquímica y muy sevillana Cruz de la Cerrajería, que es la Cruz de las Sierpes.



1. Se recomienda leer los capítulos anteriores de esta serie, y especialmente el capítulo 29, La religiosidad de la calle.
2. Lazcano González, Rafael. Agustinos españoles escritores de María
3. San Agustín de Hipona. Interpretación literal del Génesis
4. Millet Monzó, Eloy. La Alquimia, el virtuoso arte de ennoblecer (www.revistabiosofia.com)
5. Se recomienda leer el capítulo 2 de esta serie, titulado Signo de entrega, de unidad, de victoria y de señorío.
6. Rades y Andrada, Francisco de. Chronica de las tres ordenes y cuallerias de Santiago, Calatraua y Alcantara. También, Heras, Jesús de las. La Orden de Santiago
7. Santo Domingo y los Dominicos (www.op.org)
8. Orden de San Agustín (www.es.wikipedia.org)
9. Campo del Pozo, P. Fernando. San Agustín y su regla en Castilla y León en el siglo XIII (www.diariodeleon.es)
10. Se recomienda leer el capítulo 16 de esta serie, titulado Administrando la justicia de Dios y la devoción a su Madre.
11. Gutiérrez Pérez, Jesús Manuel. O.S.A. Los agustinos en la religiosidad sevillana
12. Ibíd. 8
13. Horozco, Agustín de. Historia de Cádiz
14. Sancho de Sopranis, Hipólito, citado por Naval Molero, Juan Luis, en la conferencia El origen de Nuestra Señora de Regla (www.chipionacronista.blogspot.com.es)
15. La Virgen que vino del mar (www.memorias-de-sevilla.blogspot.com.es)
16. Dosier de prensa de la hermandad de los Panaderos para la Jornada Mundial de la Juventud 2011 (www.formacioncofrade.org)
17. Carmona Bohórquez, fray Diego de. Historia Sacra del insigne origen y raro aparecimiento de la antiquísima imagen de Nuestra Señora de Regla y de sus admirables y maravillosas obras. Biblioteca Nacional, citado en el artículo Virgen que vino del mar (www.memorias-de-sevilla.blogspot.com.es)
18. Roda Peña, José. La Hermandad del Prendimiento en los siglos XVII y XVIII. Bermejo y Carballo, José. Glorias religiosas de Sevilla
19. Torre Farfán, Fernando de la. Fiestas de la S. Iglesia Metropolitana y Patriarcal de Sevilla al nuevo Culto del Señor Rey S. Fernando…
20. Montoto, Santiago. La Virgen de Regla de la calle de las Sierpes. ABC de Sevilla 04-09-54 (www.hemeroteca.sevilla.abc.es)
21. Matute y Gaviria, Justino. Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla
22. González de León, Félix. Noticia histórica del origen de los nombres de las calles de esta M.N. M.L. Y M.H. ciudad de Sevilla
23. Romero Mensaque, Carlos José. Cofradías, hermandades, congregaciones y procesiones del Santo Rosario en Sevilla a lo largo de la Historia (www.rosarioensevilla.org)
24. González de León, ob.cit.
25. Ibíd. 16
26. Romero Mensaque, ob.cit.
27. Delgado Pérez de Cabañas, Manuel. Compendio de las fiestas celebradas en Sevilla por el Patronato de la Concepción, citado por Montoto, ob.cit.
28. Montoto, ob.cit .